EL clima y las añadas de los vinos en Baja California
BODEGAS DE SANTO TOMAS,
S.A. DE C.V.
Se ha dicho mucho al respecto de la
influencia que tienen los diferentes años en la calidad de los vinos, hay quien piensa
que los años nones son mejores que los pares o que los vinos blancos no cambian con los
diferentes años. La realidad es mucho más compleja y responde a un gran número de
factores. Aquí listamos algunos "tips" que le ayudarán a entender mejor qué
pasa con la calidad de la uva en las diferentes añadas.
La primer premisa: cada región está
sujeta a su propia condición climática. Por ejemplo: los vinos de zonas septentrionales
están más propensos a las variaciones climáticas. En estas zonas se considera un
elemento de calidad, las añadas donde hay una acumulación de calor durante el verano
mayor a la media.
En los valles vitivinícolas de Baja
California las cosechas presentan por lo general variaciones moderadas algunas veces
medias y rara vez extremas entre sus añadas. Por lo que consideramos la calidad de
nuestros vinos más consistente.
Por otra parte en los años secos se
obtienen uvas que permiten obtener vinos con mayor concentración de sabores.
Por último, es siempre deseable un
invierno estable, una primavera templada y un verano moderadamente cálido. Las
condiciones climáticas que suceden a partir del envero (inicio de la maduración), son
determinantes y definen la calidad de la uva, especialmente en la armonía y elegancia del
vino.
1997 se caracterizó como un año seco,
con un fin de invierno e inicio de primavera templado, de muy buena floración, gracias a
un rango de temperatura diurno atípicamente estable. La maduración fué muy regular y
obteniéndose condiciones "elegantes", la uva presentó una excelente
concentración y balance. Definitivamente un año para recordar, excepcional en los tintos
y muy bueno en los blancos.
1998 el año de "El Niño" nos
trajo la temporada de lluvia más abundante de este siglo y lo que normalmente es un
período de lluvias invernal, éstas se extendieron durante la mayor parte de la
primavera. La floración y formación de racimos fué complicada, la maduración se
desarrolló en condiciones de humedad, el verano fué menos caluroso y más tardío que lo
habitual y aunque los balances de acidez fueron muy buenos, hubo en algunos viñedos
enfermedades. La concentración de las uvas fué media. La gama aromática es buena, los
vinos más suaves y de duración media. Muchos de los vinos de 98 estarán listos antes de
sus homólogos del 97.
Eventos anormales:
Lluvia abundante
- Positivo en la recuperación de mantos
- Negativo en la distribución del año alta
Humedad relativa alta
- Negativo por la mayor presencia de
enfermedades fungosas
- Positivo por la menor evapotraspiración
Temperaturas estivas abajo de la media
- Negativo fruta expuesta a un mayor
período de enfermedades
- Positivo buen balance de acidez, mayor
gama aromática.
1999 - El año de "La Niña"
hasta el momento se ha caracterizado por un invierno frío. Positivo para disminuír la
incidencia de enfermedades y obtener un inicio de brotación regular. Escasas lluvias que
con lo que quizás tendremos una mayor concentración de sabores.
De tener una primavera (fines de abril,
principios de mayo) con noches inusualmente frías de floración y el amarre del fruto
será muy deficiente lo que daría como consecuencia un año de baja producción. |